Skip to main content

Inteligencia Artificial, Arte e Indigeneidad: Capítulo 3

Inteligencia Artificial, Arte e Indigeneidad
Capítulo 3
  • Show the following:

    Annotations
    Resources
  • Adjust appearance:

    Font
    Font style
    Color Scheme
    Light
    Dark
    Annotation contrast
    Low
    High
    Margins
  • Search within:
    • My Notes + Comments
    • Notifications
    • Privacy
  • Project HomeArtificial Intelligence, Art and Indigeneity
  • Projects
  • Learn more about Manifold

Notes

table of contents
  1. Título
  2. Dedicatoria
  3. Tabla De Contenidos
  4. Lista De Figuras
  5. Sobre Los Autores
  6. Agradecimientos
  7. Introducción
  8. Parte1
  9. Capítulo 1
  10. Capítulo 2
  11. Capítulo 3
  12. Capítulo 4
  13. Capítulo 5
  14. Capítulo 6
  15. Parte 2
  16. Capítulo 7
  17. Capítulo 8
  18. Capítulo 9
  19. Capítulo 10
  20. Capítulo 11
  21. Capítulo 12
  22. Parte 3
  23. Capítulo 13
  24. Capítulo 14
  25. Capítulo 15
  26. Capítulo 16
  27. Capítulo 17
  28. Capitulo 18
  29. Conclusión
  30. References

Capítulo 3

Arte indígena e IA

Thea Pitman

Llama la atención que muchas de las voces que critican la IA desde una perspectiva de(s)colonial y/o indígena en un contexto (pos)colonial anglófono sean las de artistas. En el evento residencial ‘Indigenous Protocol for Artificial Intelligence’ [Protocolo indígena para la inteligencia artificial], organizada por Jason Edward Lewis y sus colaboradores y celebrada en Honolulu en 2020, aunque el enfoque explícito del taller no se centraba específicamente en la creación artística, un número significativo de los asistentes eran artistas o diseñadores que trabajaban en diversos medios, entre ellos el propio Lewis, junto con Kite, Skawennati (Kanien’kehá:ka [Mohawk]), Scott Benesiinaabandan (Anishinaabe), Michelle Brown (Diné [Navajo]), Angie Abdilla (Palawa) y otros. Esto supuso que sus ejemplos y debates reflejaran en gran medida las perspectivas de los artistas.

Esta participación de los artistas en la teorización de la IA indígena coincide con los argumentos esgrimidos por algunos de quienes critican la representación de la raza en la IA generativa, en el mundo del arte y en el ámbito de la cultura visual en general, tal y como se menciona en el Capítulo 1, quienes también recurren a artistas pertenecientes a minorías raciales para mostrar el camino a seguir. Por ejemplo, Michele Elam, en su artículo ‘Signs Taken for Wonders: AI, Art, and the Matter of Race’ [Señales tomadas por prodigios: la IA, el arte y la cuestión racial] (2023), sostiene que

En lugar de pedir a los artistas que se adapten a los modelos de mundo y las pedagogías que sustentan la formación tecnológica – que, como ocurre con cualquier educación, no consiste simplemente en la adquisición neutral de habilidades, sino en la inculcación de formas muy concretas de pensar y actuar – la industria haría bien en adaptarse a las prácticas culturales vernáculas más amplias y a la téchne de las comunidades marginadas negras, latinx e indígenas. Hacerlo podría cambiar el enfoque del debate en la industria tecnológica, que dejaría de centrarse simplemente en mitigar el daño o la responsabilidad derivados del impacto diferencialmente negativo de las tecnologías en estas comunidades. Más bien, requeriría una mentalidad en la que se les reconociera como socios en igualdad de condiciones, como productores culturales de conocimiento(s) y como creadores de larga data – y no solo como receptores y consumidores – de las tecnologías. (245)

Concluye, como se ha señalado anteriormente, señalando a los ‘artistas-tecnólogos de la IA, especialmente a los de color’, como los más adecuados para ‘reimaginar’ la IA y su impacto en la sociedad (254).

De manera similar, en un informe derivado de un evento residencial de artistas organizada por la ONG Salzburg Global en 2024 y dedicada a ‘Creating Futures: Art and AI for Tomorrow’s Narratives’ [Crear futuros: arte e IA para las narrativas del mañana], los autores sostienen que, ‘Gracias a su capacidad para trabajar de forma crítica con la tecnología, los artistas desempeñan un papel clave a la hora de detectar los fallos, las imprecisiones y las limitaciones de la IA, así como de cuestionar las aplicaciones de la tecnología en toda la sociedad’, y, además, que

Es vital que todos los artistas puedan explorar estas [nuevas herramientas] en el ámbito global de múltiples culturas y formas de ver el mundo. Para lograrlo, debemos aumentar los niveles de conocimiento en IA e involucrar a generaciones de artistas, tanto nuevas como experimentadas, a grupos subrepresentados y a comunidades indígenas, de modo que todos puedan compartir sus perspectivas de forma auténtica y dejar su huella en el desarrollo de la IA. (Elliot 2024)

En este sentido, su argumento en relación con los ‘grupos subrepresentados y las comunidades indígenas’ se basa más en la inclusividad, en contraste con la identificación que hace Elam (2023) de los ‘artistas-tecnólogos de la IA’ como quienes se encuentran realmente a la vanguardia de las respuestas creativas a la IA.

En cuanto a la forma en que los artistas indígenas podrían abordar la IA, estas nuevas tecnologías y la posibilidad de generar imágenes de cualquier cosa que se desee – incluidas aquellas que son técnicamente imposibles o, al menos, improbables – han tendido a fomentar prácticas artísticas revisionistas o especulativas y futuristas. En el modo revisionista, estas herramientas pueden utilizarse para completar el registro histórico cuando no existen retratos de los antepasados o para invertir las perspectivas dominantes, cambiando, literalmente, la perspectiva desde la que se captura una escena o ampliando el encuadre (‘inpainting’, en la terminología de la generación de imágenes con IA) para ver cosas que normalmente no se representan. En un modo más especulativo y futurista, la IA generativa se utiliza a menudo como un medio para imaginar, visualizar y ‘soñar’ futuros indígenas, según el concepto de ‘el imaginario del futuro’ de Lewis y sus colegas. En un análisis de su propia práctica artística en relación con las herramientas de IA, Kite (2021) destaca la importancia de soñar en este sentido, poniendo sutilmente la naturaleza generativa de las herramientas de IA al servicio del sueño:

Soñar es difícil, complejo y generativo. Soñar valora lo incognoscible por encima de lo cognoscible. Soñar crea nuevo conocimiento. Soñar es el acto de crear arte. El arte es la traducción de los sueños. Soñar colectivamente es la concentración de nuestros sueños, lo que potencia su fuerza. Cuando, como colectivo, creamos algo tan sagrado, soñar se percibe como una forma de resistencia.

Entre los artistas indígenas también se debate sobre la condición de la IA como herramienta o como colaborador no humano que debería ser tratado como ‘pariente’. Mientras que, desde fuera, algunos críticos han argumentado que la IA no es más que otra herramienta para los artistas indígenas y que ‘al integrar la IA en el arte indígena, esta puede convertirse en una práctica indígena por derecho propio y que nos permitirá añadir otro capítulo a la larga historia de la cultura visual indígena’ (Rtology 2022, ‘What is the meaning of AI indigenous art?’ [¿Qué significa ‘arte indígena de IA’?]), otros, como Lewis y sus colegas, sostienen que ‘nuestro objetivo es que nosotros, como especie, descubramos cómo tratar a estos nuevos parientes no humanos de forma respetuosa y recíproca, y no como simples herramientas o, peor aún, como esclavos de sus creadores’ (Lewis et al. 2018, 2). Karina Kesserwan (2018) también recurre a las epistemologías indígenas – en las que a las entidades no humanas, como las montañas y los ríos, así como a los animales, se les concede respeto y se les atribuye un ‘espíritu’ – para argumentar que la IA debería entenderse como ‘parientes no humanos’ dentro de un ‘círculo de relaciones’ ampliado.[1] Y, como extensión de los debates sobre el parentesco, Kite y otros (véase Menezes 2025) también han explorado la idea de que lo que los artistas están haciendo es, potencialmente, crear ‘antepasados de la IA’ para las generaciones futuras. Quizá se trate de una interpretación indígena del argumento del filósofo Nick Bostrom (2009) según el cual los actuales desarrolladores y usuarios de la IA serán los antepasados de seres futuros que podrían ser, en su totalidad o en parte, IA (es decir, si es que nosotros mismos no somos ya simulaciones de IA, como él especula en otra parte [Bostrom 2003]), y, por lo tanto, tenemos una responsabilidad considerable por lo que nosotros, los ‘futuros antepasados’, hacemos ahora y por cómo ello influirá en el modo en que se desarrolle el futuro. La versión indígena de este escenario es bastante menos alarmista, ya que las epistemologías indígenas están más orientadas hacia la coexistencia y la colaboración con entidades no humanas.

No obstante, todos estos enfoques coinciden en su voluntad de concebir una relación fructífera entre el arte (y los artistas) indígenas y la IA. Muchas otras voces han expresado serias preocupaciones sobre el potencial de las ‘herramientas’ de IA generativa para aumentar exponencialmente la apropiación cultural o la ‘colonización’ de la obra de los artistas en general (Dhar 2023) y del arte indígena en particular (Hendrix 2023; Wilson 2024). Véase, por ejemplo, la oferta de la página web de NightCafe Studio para ayudar a sus usuarios a ‘Crear arte de inspiración aborigen con IA’: ‘Crea fácilmente tu propio arte aborigen con nuestro generador de imágenes gratuito basado en IA. ¡No se necesita experiencia!’.[2] Además, los intentos de corregir la invisibilización o la representación errónea de los pueblos indígenas en las principales herramientas comerciales de generación de imágenes mediante el suministro de más y mejores datos (si es que alguna vez se lograra proporcionar suficientes) probablemente no harán más que proporcionar a la sociedad mayoritaria mejores formas de apropiarse de la producción cultural de los pueblos indígenas. Estas son cuestiones con las que tendrá que lidiar cualquier iniciativa artística indígena relacionada con la IA generativa.

  1. Véase también el artículo teórico de Rodrigo Bonaldo y Ana Carolina Barbosa Pereira (2023) titulado ‘Potential History: Reading Artificial Intelligence from Indigenous Knowledges’ [Historia potencial: una lectura de la Inteligencia Artificial desde los conocimientos indígenas] que analiza las epistemologías indígenas amazónicas y su concepción de las entidades no humanas como agentes dotados de subjetividad, como una forma de ayudar a la sociedad no indígena a afrontar los retos de la IA. ↑

  2. Existen algunas interpretaciones más generosas, aunque potencialmente ingenuas, en las que se considera que las herramientas de IA también son útiles para identificar y prevenir el robo de obras de arte y la apropiación cultural (Carlson y Richards 2023), o para ayudar a los artesanos indígenas a imaginar nuevas variaciones de los diseños tradicionales que luego puedan crear y vender (Rodríguez Blanco 2024). ↑

Annotate

Next Chapter
Capítulo 4
PreviousNext
Spanish Version
Powered by Manifold Scholarship. Learn more at
Opens in new tab or windowmanifoldapp.org