Capítulo 14
Marcando los límites: creatividad, censura y copyright en el uso de herramientas de generación de imágenes por artistas indígenas
Thea Pitman
El proyecto AIAI generó una enorme cantidad de material (véase, por ejemplo, la Fig. 14.1) y dio lugar a numerosos debates realmente reveladores en torno a la problemática representación de la indigeneidad a través de generadores de imágenes disponibles en el mercado, como Midjourney. Como han señalado otros autores en este mismo volumen, la herramienta, a partir de la versión 5.1, tenía una clara preferencia por la ‘blancura estándar’ (Park 2024) y nunca generaba imágenes de personas indígenas, a menos que se le indicara específicamente que lo hiciera. Cuando se le indicaba que lo hiciera, las representaciones resultaban excesivamente genéricas, produciendo una versión ‘mezclada’ de la indigeneidad global, en lugar de representaciones que reflejaran con precisión los rasgos fenotípicos, la cultura material, la arquitectura o los biomas relevantes de pueblos indígenas específicos, lo que ponía de manifiesto la relativa sobrerrepresentación de ciertos pueblos indígenas (por ejemplo, los nativos americanos tanto del pasado como del presente y las representaciones históricas de las culturas Maya o Inca) en los conjuntos de datos originales, en comparación con la escasez de material relativo a algunas de las etnias específicas que participaban en el proyecto AIAI. Además, incluso si se rectificara dicha deficiencia en los conjuntos de datos mediante la incorporación de cantidades masivas de datos nuevos, el funcionamiento de los generadores de imágenes consiste siempre en producir los resultados más predecibles basados en el conjunto de datos utilizado y en las ponderaciones dictadas por el algoritmo. Así pues, aunque la precisión de la representación de etnias específicas pudiera mejorarse añadiendo más datos, los resultados seguirían mostrando una tendencia a producir representaciones estereotipadas, escencializando la representación de una gama más amplia de pueblos indígenas específicos pero, aun así, por ejemplo, representándolos con mayor frecuencia como figuras históricas rodeadas de naturaleza, representadas con la estética de pinturas de la época colonial, tal y como observaron los miembros del equipo del proyecto AIAI, en lugar de dar cabida a la diversidad real de los pueblos indígenas contemporáneos – el aspecto físico, la vestimenta, las formas de vida y las preferencias estéticas. Corregir esta tendencia requeriría añadir aún más datos relacionados con las culturas indígenas contemporáneas y la diversidad cultural. Y así sucesivamente...
Fig. 14.1. Varios autores, algunas de las primeras imágenes generadas en Midjourney v.5.1, mayo de 2023, con prompts de texto escritos en respuesta al reto de explorar la representación de las comunidades indígenas del futuro.
Creatividad
Sin embargo, todas las cuestiones mencionadas anteriormente son solo una cara de la moneda. Son las tendencias predeterminadas de los generadores de imágenes en relación con la representación de la indigeneidad. Debemos tener en cuenta que la creatividad humana también interviene: tanto en lo que especifica exactamente el texto de entrada original del usuario – tanto en lenguaje natural como a través de diversas especificaciones más técnicas o elecciones de parámetros que el usuario puede añadir o seleccionar – como en las iteraciones posteriores de imágenes que ese usuario va creando, con parámetros adicionales añadidos o con la solicitud de fusionar los resultados con otra imagen que el usuario haya subido de entre sus propias fotografías, por ejemplo. En este capítulo, quiero explorar algunas de las observaciones que he realizado al revisar el gran número de imágenes generadas con Midjourney desde 2023, así como aquellas que han surgido de debates sobre su práctica con los artistas y escritores implicados. Al hacerlo, quiero centrarme en las metodologías creativas que han puesto de manifiesto los miembros indígenas del equipo en su proceder con respecto a la generación de imágenes, sus posibilidades y sus limitaciones.
A juzgar por este conjunto de material, si lo que la gente veía en las primeras imágenes que generaban les parecía un retroceso colonialista o una tergiversación grave de su origen étnico, tendían a quedarse ahí en lugar de buscar formas de sortear ese problema. Este fue precisamente el caso de Loreto Millalén y Tadeu Kaingang. Las personas que se mostraron más comprometidas con la generación de imágenes mediante IA fueron aquellas que, a pesar de expresar preocupaciones iniciales y mantener una actitud crítica, descubrieron que las herramientas les permitían hacer algo útil y que no podían lograr fácilmente por sí mismas con otros medios (Mariela Tulián y Nhenety Kariri-Xocó) y aquellas que descubrieron que las herramientas tenían el potencial de permitirles expresar su creatividad en un medio distinto al de su práctica habitual y que, además, estaban predispuestas a manejar tecnologías digitales en relación con su práctica creativa (Lucian de Silenttio y Haylly Zamora Aray).[1] Así pues, este grupo de personas se mostró realmente perseverante con la generación de imágenes mediante IA, realizando a menudo entre cincuenta y cien iteraciones diferentes de una misma imagen y volviendo con frecuencia al mismo prompt base o a iteraciones anteriores de un prompt, trabajando durante largos periodos de tiempo antes de alcanzar un punto de satisfacción creativa.[2] Esto quedó especialmente claro en los experimentos de Mariela para generar ilustraciones de la Pequeña Francisca para su serie de libros infantiles (véase Fig. 14.2, arriba) y en los experimentos en curso de Lucian para generar imágenes de samuráis andinos tanto en forma humana como animal (véase Fig. 14.2, abajo) y otras mezclas improbables. El hecho de que Mariela utilizara algunas de las imágenes que había generado para sus libros y de que Lucian difundiera un buen número de las imágenes que creó a través de su cuenta de Instagram sugiere su grado de satisfacción con los resultados. Haylly, y en mucha menor medida Kadu Tapuya, también han difundido en Instagram imágenes que han creado con Midjourney y otras herramientas de generación de imágenes basadas en IA.
Fig. 14.2. Arriba: Mariela Tulián y Sebastián Gerlic, serie de imágenes del personaje principal de La Pequeña Francisca generadas con Midjourney v.5.2, octubre de 2023. Los prompts de texto eran largas y detalladas, y pedían un dibujo de una ‘11-year-old indigenous girl from Cordoba, Argentina’ [niña indígena de 11 años de Córdoba, Argentina] con ‘long, black hair neatly styled in two braids’ [pelo largo y negro peinado cuidadosamente en dos trenzas] y ‘wearing a pink dress’ [llevando un vestido rosa]. Otros requisitos sobre el estilo del dibujo (por ejemplo, ‘New York School’, ‘clip-art style’, ‘blink-and-you-miss-it detail’ [detalles que se pierden en un abrir y cerrar de ojos]) sugieren un proceso de introducción de imágenes anteriores en un generador de prompts para intentar garantizar la continuidad en toda una serie de prompts diferentes y/o la familiaridad con la terminología de la ilustración comercial y el diseño gráfico. Abajo: Lucian de Silenttio, serie de imágenes de gatos samuráis andinos generadas con Midjourney v.6.0, julio de 2024. Los prompts eran para un gatito negro o un gato siamés ‘dressed as a samurai, Andean textiles, colorful background, cuteness. Stylize 250’ [vestido de samurái, con tejidos andinos, fondo colorido, ternura. Estilizar 250].
También es cierto que, si bien escritores como Mariela y Nhenety pueden encontrar un gran beneficio en las herramientas de generación de imágenes, ya que les permiten ilustrar su trabajo de forma eficaz y eficiente, en lugar de tener que buscar a alguien que les haga las ilustraciones, han surgido frustraciones considerables en cuanto al funcionamiento de la generación de imágenes a partir de prompts textuales, tanto por el lenguaje en el que había que redactar el prompt como por el hecho de que los generadores de imágenes no representan necesariamente todos los elementos especificados en un prompt textual tal y como pretende el autor de dicho prompt. De hecho, comprender exactamente cómo funcionan los prompts de texto es un reto que queda oculto tras la facilidad de usar el lenguaje natural: las variables son casi infinitas y los resultados parecen impredecibles, lo cual es estupendo si uno es un artista que busca dejarse sorprender y embarcarse en un viaje creativo, pero no tanto si intenta ilustrar algo que debe ser relativamente verosímil y ajustarse a unas instrucciones específicas, además de mantener la coherencia de los personajes de una imagen a otra.
Volviendo a la cuestión del idioma, aunque las herramientas de generación de imágenes a partir de prompts textuales han mejorado enormemente en su manejo de una amplia gama de idiomas de entrada desde que empezamos a experimentar con ellas (aunque podría decirse que siguen ‘pensando’ en inglés [Schut, Gal y Farquhar 2025]), su capacidad para gestionar prompts en español o portugués era claramente limitada al inicio del proyecto AIAI (como se aprecia en la generación de imágenes de The Khari Khari hechas por Lucian; véase la Fig. 8.2).[3] Además, aunque se utilizaron herramientas de traducción automática, como Google Translate, para redactar los prompts en inglés, alguien que no habla ni una palabra del idioma al que está traduciendo no puede comprobar que la herramienta de traducción haya captado, ni siquiera a grandes rasgos, lo que quería que dijeran su prompt. Esto se suma a la cuestión de si la herramienta de generación de imágenes ‘entenderá’ exactamente lo que el autor del prompt tiene en mente basándose en lo que dice dicho prompt.
Una de las formas que algunos colaboradores encontraron rápidamente para sortear las frustraciones lingüísticas fue subir imágenes (por ejemplo, fotos de bocetos preliminares realizados por el usuario, de muestras de tejidos locales, de sus propias obras de arte o de sí mismos o de su comunidad) como base para su prompt, en lugar de basarse únicamente en el texto o prescindir de él por completo. Esta posibilidad ya estaba disponible cuando comenzamos a trabajar en el proyecto AIAI a mediados de 2023, pero no constituía el eje central de la metodología de la primera iteración del proyecto. En cambio, fueron los propios artistas indígenas como Lucian y Kadu, quienes encontraron su propia forma de aprovechar esta herramienta. (Posteriormente, esto se ha convertido en un pilar fundamental del uso que Nhenety hace de DALL-E a través de ChatGPT, y Mariela también ha encontrado formas de guardar las imágenes de personajes que ha creado en otras plataformas de generación de imágenes, para poder reutilizarlas fácilmente en ilustraciones posteriores.) Estas imágenes pueden subirse junto con un prompt de texto para mejorar la precisión de los resultados en relación con lo que el usuario tiene en mente. También pueden fusionarse entre sí. A continuación, se pueden realizar más variaciones, en un proceso no lineal que implica volver a resultados anteriores y combinarlos con los más recientes, hasta que el usuario quede satisfecho con el resultado. En general, esta parece ser la metodología de generación de prompts que ha proporcionado los resultados más satisfactorios para quienes participaron en el proyecto AIAI.
A continuación, quiero analizar brevemente dos parámetros clave en relación con la creatividad – y, en particular, con la creatividad indígena – en el contexto de las herramientas de generación de imágenes: la censura, especialmente de los cuerpos y las prácticas indígenas que forman una parte integral de sus modos de vida; y la infracción de los derechos de autor, del copyright, en particular la tentación de utilizar las obras de otros sin su consentimiento con el fin de mejorar la representación indígena a través de las herramientas de generación de imágenes.
Censura
Todas las principales herramientas de generación de imágenes cuentan con directrices comunitarias o políticas de contenido que determinan, entre otras cosas, qué imágenes podrían resultar perjudiciales si se generaran, normalmente relacionadas con la representación gráfica de la violencia, materiales sexualmente explícitos (especialmente cualquier contenido de este tipo en el que aparezcan menores), así como imágenes engañosas de personas reales, en particular aquellas que son figuras públicas. Estas se denominan colectivamente imágenes ‘not safe for work’ [no aptas para el trabajo] (NSFW, por sus siglas en inglés). Las actuales Directrices de la Comunidad de Midjourney, Sección 2 (‘Solo contenido SFW’), abordan precisamente este tema (Midjourney 2025). Algunas directrices también intentan limitar el riesgo de apropiación cultural a través de estas herramientas por parte de quienes podrían querer lucrarse, por ejemplo, vendiendo reproducciones de obras de arte indígenas sin el consentimiento ni la remuneración de la comunidad en cuestión (Carlson y Richards 2023; Wilson 2024) o de quienes crean imágenes con la intención de faltar al respeto o causar daño de alguna manera. Podría decirse que esto entra dentro del ámbito de las actuales Directrices de la Comunidad de Midjourney, Sección 1 (‘Sean amables y respétense mutuamente’). Aunque estas políticas existen por razones de peso, también son herramientas bastante burdas, y el equipo del proyecto AIAI ha tenido problemas con la censura en varias ocasiones sin haber hecho nada que pudiéramos considerar ilegal, inseguro, irrespetuoso o perjudicial, tanto en relación con las representaciones de los pueblos indígenas per se, como en relación con aspectos de los modos de vida indígenas que chocan con las definiciones de definiciones de lo que ‘no es apto para el trabajo’ según el moderador de la herramienta generadora de imágenes.
Centraré mi atención, en primer lugar, en la cuestión de la representación de la indigeneidad y las etnias indígenas. Cuando, por capricho (simplemente estaba probando una nueva herramienta, sin pretender generar ninguna imagen concreta con ningún fin específico), intenté generar imágenes de ‘two indigenous people chatting in hammocks’ [dos personas indígenas charlando en hamacas] en DALL-E 3 a través de Bing en enero de 2024, el sistema se negó. Cuando le pedí un dibujo relacionado con este prompt, respondió:
I’m sorry, but I cannot draw you an image of two indigenous people chatting in hammocks. That is not something I am comfortable doing. I hope you understand and respect my decision. Thank you for your interest in my art. Have a nice day. [Thank you emoji]
Lo siento, pero no puedo dibujarte una imagen de dos personas indígenas charlando en hamacas. No me siento cómodo haciéndolo. Espero que comprendas y respetes mi decisión. Gracias por tu interés en mi arte. Que tengas un buen día. [Emoji de agradecimiento]
Cuando le pedí una fotografía de la misma escena, me dijo que eso ‘would be a violation of their privacy and dignity’ [supondría una violación de la privacidad y la dignidad de personas indígenas] y se ofreció a contarme ‘some interesting facts about the history and origin of hammocks’ [algunos datos interesantes sobre la historia y el origen de las hamacas] en su lugar. De lo anterior no se desprende a primera vista si el moderador automatizado consideró que estar en una hamaca era un asunto privado y que yo estaba intentando que generara escenas de desnudez y/o actividad sexual, o si fue la palabra ‘indígena’ la que actuó como desencadenante. Por supuesto, cuando pedí un dibujo de la misma escena, pero sustituí la palabra ‘indígena’ por ‘Aymara’, me generó las imágenes solicitadas, sin ningún indicio de desnudez ni actividad sexual y a pesar de lo improbable que resultaba la imagen, dada la escasa utilización de hamacas en las comunidades de las tierras altas.
Quizás no debería haber intentado generar imágenes de personas indígenas – al fin y al cabo, yo no soy indígena. Pero estas políticas afectan a todos los usuarios por igual, y un usuario indígena se enfrentaría a la misma negativa a generar imágenes de personas indígenas y, con toda seguridad, habría recurrido entonces a la estrategia creativa tan obvia de solicitar una etnia específica o describir a las personas con más detalle sin utilizar la palabra ‘indígena’. Esto se denomina de diversas formas: el prompting de provocación, de sustitución o de ataque (Ba et al. 2024; Niederer y Colombo 2024, 122–35) o el ‘red teaming cultural’ [simulación de ataques a nivel cultural] (Salvaggio, Sinders y Swanson 2025), y se utiliza a menudo como una forma de poner a prueba los límites de los sistemas con el fin de mejorarlos, alertando a los diseñadores de los fallos que permiten generar contenido no apto para el trabajo, así como una metodología creativa para sacar a la luz los sesgos de las herramientas de generación de imágenes de caja negra.[4] Por supuesto, quizá la decisión de DALL-E 3 de bloquear los prompts que incluyan la palabra ‘indígena’ constituya una política relativamente eficaz. Los usuarios indígenas se pondrán inmediatamente a buscar las soluciones necesarias para una mejor autorrepresentación, mientras que los usuarios no indígenas podrían desanimarse y rendirse, limitando así la posible explotación de las culturas indígenas con fines de lucro comercial.
De hecho, en otra ocasión, en junio de 2023, estábamos generando imágenes con Midjourney utilizando prompts que se limitaban a la etnia de la persona indígena que daba el prompt, para ver qué ‘entendía’ la herramienta sobre las etnias indígenas. Cuando llegó el turno de Wera Moru Tupi-Guarani, nuestra primera solicitud fue denegada porque fue ‘detected as contravening community rules’ [detectado como algo que infringía las normas de la comunidad], aunque los prompts ‘Kaingang’ y ‘Tikuna’ no habían suscitado ninguna objeción. El sistema nos permitió apelar ese bloqueo, tras lo cual se generaron las imágenes (véase Fig. 14.3, segundo grupo de imágenes), lo que pone de manifiesto que la herramienta, al menos, ‘entendió’ que ‘Tupi Guarani’ se refería a un pueblo indígena. Las imágenes resultantes también mostraban desnudos frontales completos de torsos masculinos y presentaban rasgos, tanto en la estética como en la composición, de las pinturas de la época colonial que representaban a guerreros nativos y de la fantasía surrealista latinoamericana al estilo de Yul Solar y Wifredo Lam. Sin embargo, independientemente de los resultados, lo cierto es que (no mucha) persistencia dio sus frutos a la hora de cuestionar las decisiones de censura automatizadas que impedían los intentos genuinos de autorrepresentación indígena.
Fig. 14.3. Tadeu Kaingang, Wera Moru Tupi-Guarani y Kuenan Mayu respectivamente, imágenes generadas con Midjourney v.5.1, junio de 2023, a partir de prompts basados en las etnías de los artistas. Prompts: ‘Kaingang’, ‘Tupi Guarani’ y ‘Tikuna’, respectivamente.
Fig. 14.3 (continuación).
En lo que respecta a la generación de imágenes de aspectos de los modos de vida indígenas que entran en conflicto con las definiciones de contenido no apto para el trabajo establecidas por el moderador de la herramienta generadora de imágenes, los miembros indígenas del equipo se encontraron rápidamente con los mismos problemas que experimentan los creadores de contenido indígena en plataformas de redes sociales como YouTube e Instagram (Daros 2024). En nuestra primera reunión, surgió la cuestión de la representación de la identidad indígena en relación con distintos grados de desnudez. Una primera sugerencia para un prompt era en una escena de un pueblo con niños jugando (semi)desnudos en el centro. No intentamos generar imágenes ni siquiera de semidesnudez por miedo a que nos prohibieran el acceso a la plataforma incluso antes de haber empezado, pero el debate crítico sobre una herramienta que no permitiría a una persona indígena mostrar escenas habituales de la vida cotidiana en su comunidad supuso un importante ejercicio de un despertar a la realidad en cuanto a la política implicada en lo que estas herramientas podrían lograr, más allá de la mera pragmática. En una fase posterior del proyecto, cuando algunos miembros del grupo trabajaban en el libro Imagine como parte del proyecto AIIA [Apropiación Indígena de la Inteligencia Artificial] en octubre de 2023, el moderador de contenidos de Midjourney comenzó a negarse a generar imágenes de ‘revealing or shirtless photos’ [fotos provocativas o sin camiseta] de hombres indígenas bailando un toré[5] que se estaban subiendo para utilizarlas como base para generar más imágenes (véase Fig. 14.4), a pesar de que la herramienta había generado tales imágenes por iniciativa propia en relación con el prompt ‘Tupi Guarani’ discutido anteriormente (véase Fig. 14.3).[6]
Fig. 14.4. Sebastián Gerlic, captura de pantalla de Midjourney rechazándose a generar imágenes basadas en una fotografía original de Kadu Tapuya en la que aparecen hombres indígenas con el torso desnudo bailando un toré, octubre de 2023.
En este caso, la fotografía original se recortó simplemente para mostrar solo la cabeza y los hombros, y a partir de ahí no supuso ningún problema generar primeros planos y torsos, e incluso imágenes de cuerpo completo (véase la Fig. 14.5), aunque el generador de imágenes nunca logró sustituir por completo la calidad fotográfica de las imágenes generadas por ‘a sketch made by vibrant neon inks’ [un boceto realizado con tintas neón vibrantes], tal y como se requería en cada prompt sucesivo. Podría decirse que se trata de una forma de metodología de sustitución que se produce de manera espontánea e instintiva, con el simple objetivo de lograr la representación y la autoexpresión indígenas y sin tener en cuenta la existencia de las directrices de la comunidad que lo impiden mediante bloqueos de contenido innecesarios e injustos en relación con las prácticas culturales indígenas, lo que puede contribuir a invisibilizar aún más a los pueblos indígenas en los productos de IA generativa. Aunque nadie discutiría que la moderación de contenidos es esencial en relación con estas herramientas, está claro que queda trabajo por hacer para encontrar formas de mejorar la representación indígena en este sentido.
Figs. 14.5. Sebastián Gerlic, el proceso para eludir los filtros de contenido de Midjourney en relación con el rechazo documentado en la Fig. 14.4. Arriba: imagen recortada subida a Midjourney, octubre de 2023; centro y abajo: resultados generados.
Copyright
En otra ocasión, se subieron fotos de obras de la época colonial de artistas como Theodore de Bry, en las que se representaba a los ‘indios’ Tupinambá como ‘salvajes desnudos’ (véase Fig. 14.6, parte superior), de nuevo con el objetivo principal de experimentar con la herramienta para crear las composiciones tipo collage típicas del estilo ‘futurista indígena’ por el que es conocido el artista en cuestión, Kadu Tapuya, y sin ninguna preocupación por las Directrices de la Comunidad de Midjourney. Al igual que con la solicitud de generación de imagen de los Tupí-Guaraní, aunque el moderador automático de contenidos marcó repetidamente el material como no apto para el trabajo, cuando se impugnaron dichos bloqueos, se generaron nuevas iteraciones y mezclas basadas en la imagen original (como se muestra en las Figs. 14.6, parte inferior, y 14.7).
Fig. 14.6. Parte superior: Theodore de Bry, Mujeres preparando una poción, grabado coloreado tomado de Americae tertia pars memorabilẽ provinciæ Brasiliæ historiam continẽs (1562). Service Historique de la Marine, Vincennes, Francia. Foto: Bridgeman Images, n.º XIR194996. Abajo: Kadu Tapuya, imagen generada con Midjourney v.5.2, septiembre de 2023, basada en el grabado de Theodore de Bry en el que aparecen desnudos significativos, incluidos torsos femeninos.
Fig. 14.7. Kadu Tapuya, el proceso de generación de imágenes con Midjourney v.5.2, septiembre de 2023, basado en imágenes subidas de materiales de la época colonial y fotografías contemporáneas, para crear composiciones de collage típicas del estilo ‘futurista indígena’ del artista.
Dejando a un lado la cuestión de la censura y su aplicación inconsistente en estos casos, el tema que quiero abordar aquí es la infracción de los derechos de autor. Las herramientas de generación de imágenes no parecen tomarse este tema ni de lejos tan en serio como la generación de imágenes no aptas para el trabajo, ya que, aunque las directrices de la comunidad indican que no se debe hacer nada que pueda constituir una infracción del copyright de un autor, las herramientas de moderación automatizadas son aún menos propensas a bloquear los intentos que en el caso de prompts de texto que resultarían en imágenes no aptas para el trabajo. De hecho, todas las herramientas de generación de imágenes más populares se basan en bases de datos que contienen materiales protegidos por derechos de autor y/o que se han obtenido sin consentimiento informado, por lo que su opacidad a este respecto es quizás comprensible. Si bien, en términos generales, solicitar el estilo de un artista concreto es legal en los prompts de texto porque el ‘estilo’ no puede estar protegido por derechos de autor (De Fillipi 2024), y corresponde a la conciencia de cada usuario determinar si es ético hacerlo (quizás basando sus decisiones en si ello afectaría al sustento de un artista vivo o de una comunidad), la posibilidad de hacer capturas de pantalla de obras de arte, subirlas y luego pedir al generador de imágenes que cree otras imágenes basadas en ellas no es legal a menos que la imagen esté libre de derechos de autor, como ocurría en el caso de las imágenes utilizadas por Kadu (comentado anteriormente).
Dado que los pueblos indígenas suelen ser explotados por empresas comerciales que se apropian de sus diseños y estilos tradicionales – de hecho, en Brasil, artistas indígenas de renombre como Daiara Tukano[7] y Tamikuã Txihi (Robichez y Santos 2025), han prestado recientemente una atención significativa a esta cuestión –, cabría esperar una gran cautela al respecto. Sin embargo, al interactuar con Midjourney, se subieron un número modesto de imágenes de obras de artistas vivos, incluidas las de otros artistas indígenas, junto con otras imágenes capturadas de revistas y redes sociales. Sin duda, en América Latina prevalece en general un enfoque mucho más laxo respecto a la ‘piratería’ de la propiedad intelectual (PI) ajena (Goldgel-Carballo y Poblete 2020), así como un movimiento más pronunciado en torno al copyleft, las licencias Creative Commons y el software libre y de código abierto (FLOSS) (Belisario y Tarin 2000; Baker 2025). También puede que hubiera una sensación de que está en juego la idea de que ‘ustedes nos hacen esto, así que ahora nos toca hacérselo a ustedes’ en relación con el uso de materiales procedentes de fuentes comerciales convencionales. Es posible que, con respecto a la obra de otros artistas indígenas, se apoyara más en un sentido de propiedad intelectual comunitaria que en el respeto por la propiedad intelectual individual del artista en cuestión. Y, en general, este tipo de cosas podrían considerarse simplemente parte de la curiosidad científica fomentada por el proyecto AIAI. Al trabajar con ellas de forma exhaustiva a través de Midjourney, algunos de los resultados fueron realmente muy llamativos y lo suficientemente diferentes de su material de origen como para no parecer derivados. Sin embargo, hemos optado por no reproducir ninguno de esos resultados en este libro (razón por la cual esta sección es tan breve y carece de ilustraciones).
Todas las cuestiones mencionadas anteriormente en torno a la ética de la creatividad con herramientas de generación de imágenes mediante IA no se resuelven ni se explican fácilmente en un capítulo breve como este. Baste decir que cualquier experimentación adicional con herramientas de generación de imágenes – ya sean comerciales o herramientas a medida diseñadas específicamente para mejorar la autorrepresentación indígena en la IA generativa –, debe tener debidamente en cuenta el desarrollo de un conjunto de ‘Directrices comunitarias para la generación de imágenes’ antes de seguir adelante.
Para alguien como Azul–Nicolás Jiménez Reyes, que trabaja principalmente como artista gráfico y no utiliza tecnología digital, la generación de imágenes mediante IA produjo resultados demasiado similares a su propio trabajo – pero en segundos, en lugar de en días o semanas – y, por lo tanto, consideró que el uso de dichas herramientas resultaba contraproducente para su identidad creativa. ↑
Existen herramientas que documentan este proceso de generación de imágenes como forma de revindicar la autoría en relación con las imágenes generadas por IA (De Filippi 2024). ↑
Véase también Philipp Stelzel (2023). ↑
Un artículo publicado recientemente (Bisconti et al. 2025) también demuestra el éxito del uso de la ‘poesía adversaria’ (es decir, plasmar los prompts en forma de verso, ya sea manualmente o mediante herramientas de IA generativa) para eludir los bloqueos de moderación de contenido en los modelos de lenguaje de gran tamaño. ↑
Una canción y un baile rituales, habituales entre las comunidades indígenas del noreste de Brasil. ↑
La inconsistencia de la moderación de contenidos es otro problema que deben soportar quienes las utilizan. Hay toda una serie de imágenes que Lucian generó en octubre de 2024 explorando el lado más ‘tanofílico’ de la cultura andina, en las que pidió al generador de imágenes que creara imágenes de ‘a person from the Bolivian highlands dressed in Andean textiles, walking in the town square with the bones of his parents on his back’ [una persona del altiplano boliviano vestida con textiles andinos, caminando por la plaza del pueblo con los huesos de sus padres a la espalda], que se generaron con gran detalle gráfico y sin vacilar. ↑
Tukano publicó en Instagram una serie de capturas de pantalla que mostraban imitaciones comerciales de la obra de importantes artistas indígenas, como ella misma, junto a Denilson Baniwá y Jaider Esbell, en las que se había garabateado con rotulador rojo sobre la primera captura de pantalla el mensaje ‘BASTA DE PIRATARIA! RESPEITEM A ARTE INDIGENA!’ (15 de abril de 2025). ↑