Capítulo 18
¿Es arte? Estrategias para exponer los resultados del proyecto AIAI
Sandra De Berduccy y Andreas Rauh
El proyecto AIAI ha generado una inmensa cantidad de material visual, y rápidamente han surgido oportunidades para organizar exposiciones en una amplia variedad de contextos. Thea mostró parte del material relacionado con el proyecto en diversos eventos breves celebrados en el Reino Unido en marzo y mayo de 2024. Andreas y aruma han organizado exposiciones más sustanciales: aruma, en el Centro Cultural Gabriela Mistral en Santiago de Chile, como parte de la exposición ‘Ficciones Generativas’ (del 11 de junio al 13 de julio de 2024); y Andreas, en los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda (NBG), en Glasnevin (Dublín), en el marco de la Semana de la Ciencia de la organización nacional de fomento a la investigación Research Ireland, del 10 al 17 de noviembre de 2024.
Desde la primera exposición, fuimos cautelosos ante el peligro de sacar los materiales de su contexto y, por lo tanto, dar la impresión de presentarlos como ‘arte’, cuya alta calidad, aparentemente, avalábamos. Aunque la palabra ‘arte’ aparece en el llamativo título del proyecto, el propósito original era poner de manifiesto los sesgos y las deficiencias, con respecto a los pueblos indígenas, de las herramientas de generación de imágenes en los ‘materiales visuales’ que creaban, independientemente de su condición de ‘arte’ o de ‘slop’ [material de poca calidad creado por IA] a ojos de los artistas, los críticos de arte o el público en general. Sabíamos, por las conversaciones que habían tenido lugar a medida que avanzaba el proyecto, que los indígenas que participaban, y muy especialmente algunos de los artistas, se mostraban muy inseguros sobre la naturaleza de las imágenes generadas a partir de sus prompts y no estaban dispuestos a ‘firmarlas’ necesariamente como obra propia. Esto resultaba más evidente en los casos en los que el equipo académico había seleccionado imágenes que mostraban claramente los problemas de representación, en lugar de imágenes en las que los artistas habían seguido trabajando en su tiempo libre y que posteriormente habían seleccionado para mostrar en sus cuentas de Instagram. Sin embargo, aunque presentáramos explícitamente estos materiales como ‘no arte’ en los paratextos curatoriales, nos preocupaba que el público probablemente recorriera la exposición a toda prisa, echara un vistazo a las imágenes sin profundizar en ninguna declaración curatorial y, de todos modos, las tomara por arte.
En este capítulo, aruma y Andreas reflexionan sobre las decisiones curatoriales que tomaron, en particular en relación con la búsqueda de formas de exhibir los materiales centrándose en el proceso, en lugar de en el producto, tal y como sostienen Serena Iervolino y Alasdair Milne (2025, 5), basándose en el trabajo de Joasia Krysa, Christiane Paul y Joanna Zylinkska, que es como debería ser en la curaduría del arte impulsado por la IA.[1] Asimismo, tomamos en cuenta la reacción del público como una forma de validar qué tan bien funcionaron esas decisiones.
La exposición Ficciones Generativas: Palabras, Imágenes y Territorios (Sandra De Berduccy)
En junio de 2024 (invierno en el hemisferio sur), en el concurrido paseo al aire libre de la biblioteca del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), en el centro de Santiago de Chile, se incluyeron imágenes relacionadas con el proyecto AIAI en una exposición titulada ‘Ficciones Generativas: Palabras, Imágenes y Territorios’, organizada por el centro de investigación chileno Núcleo FAIR (Futures of Artificial Intelligence Research [los Futuros de la Investigación en Inteligencia Artificial]) y comisariada por Wolfgang Bongers y Valentina Montero.[2] Esta exposición colectiva tenía como objetivo explorar los impactos socioculturales de la IA generativa y, en nuestra contribución, quisimos dar prioridad a revelar el proceso de nuestros experimentos sobre las deficiencias de los modelos comerciales de generación de imágenes y a la creación de nuestra propia herramienta de generación de imágenes, con la que pudimos entrenar modelos basados en nuestras propias obras y cosmovisiones, en lugar de mostrar las ‘obras’ resultantes.
Así pues, seleccionamos dos momentos de este proceso de investigación colectiva. El primer momento se centró en la primera fase del proyecto, a mediados de 2023, en la que generamos imágenes con Midjourney y cada participante comentó, en nuestros grupos focales, sus reacciones ante las imágenes generadas a partir de sus prompts.. Sus reacciones fueron posteriormente editadas por Sebastián Gerlic y publicadas en YouTube.[3] Esta sección de la exposición tenía como objetivo permitir a los participantes del proyecto AIAI compartir sus ideas y reflexiones sobre la IA generativa directamente con el público. Seleccionamos diez de las imágenes comentadas en los vídeos, las imprimimos en gran formato y las acompañamos de un panel con una breve biografía de la persona cuyo prompt se había utilizado, una imagen de dicha persona, el propio prompt y un código QR que enlazaba con el vídeo mencionado anteriormente (véase Fig. 18.1). Con ello, intentábamos dejar claro que estas imágenes no se presentaban como obras de arte firmadas por sus respectivos artistas, sino más bien como experimentos de generación de imágenes mediante IA que habían suscitado reacciones y debates sobre las posibilidades y limitaciones de estas herramientas entre los participantes en el proyecto.
Fig. 18.1. Los primeros materiales de AIAI expuestos en el Centro Cultural Gabriela Mistral, Santiago de Chile, julio de 2024. Foto: aruma|Sandra De Berduccy.
Un segundo momento se centró en el taller presencial celebrado en Leeds en marzo de 2024 con el Colectivo Immersive Networks [Redes Inmersivas], en el que desarrollamos colectivamente el prototipo IndigenIA. Seleccionamos una serie de fotografías del taller para mostrar el proceso de ‘generación’ del prototipo, así como capturas de pantalla del proceso posterior de generación de imágenes con el prototipo, que muestran cómo gestionamos la colaboración a distancia entre artistas indígenas de Abya Yala/América Latina y miembros de Immersive Networks en el Reino Unido, en cuyo estudio de Hebden Bridge se encuentra actualmente el laptop que aloja el prototipo. Entre ellas se incluyen algunas de las primeras imágenes generadas con nuestros propios modelos, basadas en textiles de nuestras comunidades o en nuestras propias fotografías, a medida que buscábamos la autoexpresión a través de un mayor control y comprensión del proceso técnico de generación de imágenes (véase Fig. 18.2).
Fig. 18.2. Materiales relacionados con el diseño del prototipo IndigenIA expuestos en el Centro Cultural Gabriela Mistral, Santiago de Chile, julio de 2024. Foto: aruma|Sandra De Berduccy.
En cuanto al éxito de nuestras decisiones curatoriales, merece la pena analizar la dinámica entre el público, los materiales y el propio espacio expositivo, que consistía en una pasarela exterior, una zona típica de tránsito más que un entorno diseñado para la contemplación; y aunque podría decirse que el público estaba compuesto principalmente por visitantes que accedían al centro cultural, es importante destacar que la ubicación exterior también abrió la exposición a un público más amplio que, en circunstancias normales, nunca habría puesto un pie en una institución tan elitista. Además, la disposición estratégica de los materiales transformó este espacio liminal en un lugar de encuentro visual y conceptual, donde el público se veía atraído por la diversidad formal y temática de las piezas expuestas. Lejos de funcionar como meros elementos decorativos, los materiales despertaban una curiosidad activa: los transeúntes se veían claramente atraídos en un primer momento por el impacto visual de los materiales, pero luego se observaba cómo interactuaban con las capas de significado que trascendían su visualidad inmediata. Esta pausa voluntaria puso de manifiesto una recepción participativa, reforzada por el uso de códigos QR que daban acceso a contenidos audiovisuales complementarios. Así, la propuesta no solo ocupó el espacio físico, sino que también activó una experiencia intermedial, invitando al espectador a pasar del acto de ver al de indagar.[4]
La Semana de la Ciencia en los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda (Andreas Rauh)
Unos meses más tarde, en noviembre de 2024, se expuso otra serie de materiales del proyecto AIAI en los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda (NBG). La exposición, titulada Artificial
Intelligence, Art and Indigeneity: An Exhibition of Indigenous Art Made with
Generative AI [Inteligencia Artificial, arte e indigenidad: una exposición de arte indígena creado con IA generativa], formaba parte de la Semana de la Ciencia de Research Ireland y se instaló en la galería de eventos del NBG, un espacio que suele reservarse para exposiciones temporales que exploran temas científicos y/o artísticos. Este emplazamiento situaba intencionadamente los materiales de AIAI en la intersección entre el arte visual, la ciencia y la tecnología. La exposición tenía tres objetivos relacionados: presentar las imágenes del proyecto AIAI en un contexto típicamente reservado al arte y la ciencia, lo que fomentaba tanto la contemplación como la indagación intelectual; fomentar así la reflexión sobre el proceso de co-creación entre seres humanos y modelos de IA generativa; y destacar las perspectivas indígenas y fomentar un compromiso crítico con las prácticas de creación de imágenes y la influencia de elementos (herramientas, estética y tecnología) no indígenas en la configuración de la representación visual indígena.
La exposición se dividió en dos partes: un panel introductorio con un cuestionario sobre los procesos de creación de imágenes mediante IA generativa y una muestra principal que se nutría del conjunto de imágenes generadas durante la primera fase del proyecto AIAI (véase Fig. 18.3, arriba). El cuestionario introductorio – diseñado originalmente para una ‘jornada de diversión en familia’ organizada en la Universidad de Leeds – pedía a los visitantes que distinguieran las imágenes generadas por IA de las fotografías. Durante esta actividad, los moderadores explicaron cómo funcionan los modelos de IA generativa, introduciendo temas como la extracción de datos y la propiedad intelectual, la lógica de los modelos de difusión y la mecánica de los prompts. Tras esta introducción, el público se dirigió al resto del espacio de la galería y a las propias imágenes del proyecto AIAI.
Fig. 18.3. Arriba: Thea Pitman hablando con visitantes frente al panel introductorio de la exposición; abajo: la disposición de las láminas en los paneles, en el espacio de eventos de los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda, donde también se ven las indicaciones sobre la distribución de la información sobre el proceso de generación de imágenes en cada lámina, en el extremo más cercano del panel, noviembre de 2024. Fotos: Andreas Rauh.
La parte principal de la exposición mostraba veinticinco láminas en formato A2, agrupados de cinco en cinco, sobre soportes recubiertos con fotografías a gran escala de los Jardines Botánicos, un formato que distraía deliberadamente la atención del impacto visual de las propias imágenes generadas por IA. La disposición fomentaba la libre circulación por la exposición, lo que permitía tanto examinar de cerca los detalles de las imágenes como contemplar con una perspectiva más amplia los conjuntos de láminas. El formato de las láminas en tamaño A2 se diseñó para animar a los visitantes a dedicar tiempo a las imágenes, en marcado contraste con el consumo fugaz de contenidos generados por IA, de baja resolución y producidos en masa, disponibles en línea (es decir, ‘slop’, o basura de IA). Cada lámina integraba además cuatro datos clave: la imagen aparecía en la parte superior y ocupaba la mayor parte del espacio; debajo figuraba el prompt de texto utilizado en Midjourney para generar la imagen, el nombre del autor del prompt y la versión y fecha de Midjourney utilizadas (véase Fig. 18.4). En general, el diseño de las láminas, con la integración de los datos de producción junto a la imagen, pretendía destacar los aspectos co-creativos de la producción visual mediante IA generativa y tenía como objetivo identificar las contribuciones de cada parte interesada (humana y no humana) en el proceso.
Fig. 18.4. Dos láminas de la exposición del proyecto AIAI en los Jardines Botánicos Nacionales de Irlanda que muestran imágenes generadas a partir de prompts de Kuenan Mayu y Aymar Ccopacatty. Diseño de las láminas: Andreas Rauh.
Fig. 18.4 (continuación)
La exposición se concibió para que los visitantes comprendieran los métodos y procesos de la creación de imágenes mediante IA generativa, lo que los llevaría a una interacción reflexiva y crítica con las obras del proyecto AIAI; además, la disposición de la sala ofrecía oportunidades para reflexionar sobre imágenes individuales y grupos de estas, el proceso de producción, los contextos culturales y sociales, y mucho más. Asimismo, la exposición pretendía aprovechar las cualidades reflexivas que suelen asociarse al arte, así como la indagación intelectual propia de la ciencia, para fomentar un acercamiento reflexivo a las imágenes del proyecto AIAI y a la participación indígena en su producción. Estas decisiones curatoriales ayudaron a enmarcar cómo se podían abordar las obras exhibidas, dejando al mismo tiempo margen para la interpretación individual.
Durante su celebración, la exposición atrajo a un público muy variado, desde visitantes habituales de los Jardines Botánicos hasta grupos escolares que participaban en el programa de la Semana de la Ciencia. La fecha de la exposición coincidió además con un momento de gran inquietud pública sobre las implicaciones de la IA generativa.[5] Los visitantes más jóvenes, especialmente aquellos familiarizados con las herramientas de IA generativa, abordaron el cuestionario y las imágenes con menos recelo y más confianza. Los visitantes de más edad tendían a ofrecer una serie de reflexiones críticas más reservadas, tal y como atestiguan los comentarios escritos recibidos de forma anónima. Por ejemplo, en cuanto a la cuestión de la creatividad y la coproducción entre humanos y no humanos, muchos visitantes identificaron las oportunidades que ofrecen los modelos de IA generativa para estimular aún más la imaginación y el debate: ‘Los humanos alimentan a la IA, que a su vez retroalimenta a los humanos y estimula aún más el ingenio humano, etcétera’. Sin embargo, entre las respuestas también se incluían: ‘Me temo que, si la IA se convierte en la norma, perderemos nuestra propia creatividad individual’, y, aunque estas puedan ser ‘imágenes hermosas’, ‘echo de menos el alma – la conexión – entre el espectador y el arte’.
Detrás de los comentarios recibidos y las conversaciones con los visitantes subyacía un sentimiento más amplio de asombro y ansiedad, que revelaba una tensión en el espectro entre lo utópico y lo distópico. Algunos visitantes reconocieron el fuerte atractivo estético y visual de las imágenes, junto con la promesa de una mayor capacidad de acción y autonomía en la generación de imágenes. En palabras de un artista plástico que se identificó como tal, se trataba de una ‘exposición impactante. Muy inspiradora. El espíritu de las obras es reconfortante, mágico, cautivador, de otro mundo y, sin embargo, muy humano, y despierta sentimientos humanos de gran profundidad y significado’. Otros, sin embargo, se mostraron más ambivalentes y destacaron la incertidumbre y lo inquietante que suscitan las imágenes, calificándolas de ‘espeluznantes pero hermosas. Reveladoras. Una interesante mezcla de palabras e imágenes’. Las respuestas más alarmistas también plantearon cuestiones que iban más allá de la expresión creativa, como: ‘¡La IA acaba con la humanidad!’ y ‘daña el medio ambiente. Por favor, no la vuelvan a utilizar nunca más en una exposición; en su lugar, encarguen obras a artistas de verdad’.
Una reflexión de un indígena que asistió a la exposición ayuda a contextualizar aún más estas tensiones. Señaló que las representaciones occidentales dominantes suelen situar a los pueblos indígenas en un pasado mítico o en un futuro utópico (a menudo, una vida idealizada en armonía con la naturaleza), excluyéndolos así del presente.[6] Señaló que esta tendencia era visible tanto en las propias imágenes como en la premisa de imaginar un futuro indígena con IA generativa, lo que corre el riesgo de borrar las luchas indígenas contemporáneas y, potencialmente, reforzar las narrativas coloniales que enfatizan el papel de la tecnología en el cambio social. Esta es, por supuesto, la lógica de los discursos dominantes sobre la IA, en los que el rápido desarrollo tecnológico se presenta como inevitable y necesario para dar forma al futuro, haciéndose así eco de discursos coloniales anteriores (Hao 2025). En ambos casos, el futuro se imagina como predeterminado por fuerzas tecnológicas externas, más que por la acción social colectiva. A la luz de estos discursos dominantes, lo que realmente necesitamos es una mayor reflexión crítica sobre las nuevas tecnologías, como la IA generativa, así como la articulación de futuros alternativos que aborden necesidades y visiones diversas. Esto es lo que esperamos que el proyecto AIAI y sus diferentes exposiciones hayan comenzado a abordar.
Están empezando a surgir interesantes investigaciones sobre la curaduría del arte generado por IA (véase, por ejemplo, Pfefferkorn 2025), y el artista turco Refik Anadol inaugurará el primer museo de arte generado por IA del mundo, dataland, en Los Ángeles en la primavera de 2026 (https://dataland.art/). ↑
Véase Julio (2024) para una reseña exhaustiva de la exposición. ↑
Para ver la lista videográfica completa, consulte Mensagens da Terra (2023–2024). ↑
La inauguración de la exposición también brindó a Azul y Loreto Millalén, miembros del equipo local del proyecto AIAI, la oportunidad de asistir e interactuar directamente con el público. ↑
En el contexto irlandés, véase la declaración de An Roinn Fiontar, Turasóireachta agus Fostaíochta [Ministerio de Empresa, Turismo y Empleo] (2024). ↑
Pace el visitante indígena de la exposición, refutaríamos el predominio de las representaciones occidentales dominantes de la identidad indígena que presentan escenarios futuros utópicos, a menos que lo que tuviera en mente fuera algo parecido a la representación de la identidad indígena en la saga cinematográfica Avatar (véase el Capítulo 16). Véanse también los comentarios de Tadeu sobre el predominio de la representación occidental dominante de la indigeneidad en relación al pasado (mítico) en el Capítulo 10. ↑